domingo, 6 de mayo de 2012

LA CONFESIÓN


Autor: Monseñor José Ignacio Munilla Aguirre | Fuente: www.enticonfio.org
Confesarse
Los cristianos que nos acercamos a recibir el perdón en estos días, estamos llamados a ser testigos de la Misericordia de Dios.
Confesarse
Confesarse

El tiempo de Cuaresma comenzó con una llamada a la conversión, y la Iglesia nos recuerda la importancia y la necesidad de acudir al sacramento de la Confesión, especialmente en estas fechas previas a la Semana Santa. Sin embargo, parece evidente que la práctica de este sacramento -conocido indistintamente como sacramento de la Penitencia, de la Reconciliación, del Perdón o simplemente, de la Confesión- sufre una notable crisis. Por ello, es necesario que recuperemos este tesoro de gracia, expresado en el mismo Credo: “Creo en el perdón de los pecados”.

1º.- De la pereza a las dudas: Una buena parte de los fieles que se han alejado de este sacramento, no lo han hecho por un rechazo a la fe católica, sino simplemente arrastrados por el mal de la pereza y por la ley del mínimo esfuerzo. Es indudable que el sacramento de la Penitencia requiere un esfuerzo notable, y que a algunas personas les puede exigir altas dosis de vencimiento propio.

Pero claro, quien cede a la pereza, tarde o temprano, se hace vulnerable a las dudas de fe: se empieza por entonar el célebre "yo me confieso con Dios", dejando en el olvido la afirmación bíblica de que «Dios confió a los apóstoles el ministerio de la reconciliación» (2 Cor 5,18), para terminar por decir aquello de "yo no hago mal a nadie… no tengo pecados", contradiciendo las palabras de Cristo: «El que esté libre de pecado, que tire la primera piedra» (Jn 8,7).

2º.- Sensibilidad moderna: Más allá de la pereza, algunos piensan que la sensibilidad moderna chirría ante la confesión de los pecados a un ministro mediador. Sin embargo, deberíamos atrevernos a cuestionar el presupuesto de partida: ¿es cierto que la sensibilidad moderna es reacia a la confesión particular de los pecados? Hay a nuestro alrededor muchos síntomas que invitan a cuestionarlo. No me refiero únicamente al aumento de pacientes en las consultas de los psicólogos, inversamente proporcional al descenso de la confesión. Ahí tenemos también la proliferación de los "reality shows" radiofónicos y televisivos, en los que los "penitentes" reconocen ante millones de espectadores sus "pecados" con sus rostros distorsionados por el zoom televisivo, como si de una discreta rejilla de confesionario se tratase.

3º.- Abusos en las celebraciones comunitarias: Por los motivos aducidos, tanto los fieles como los sacerdotes, podemos tener la tentación de cometer o de permitir determinadas infidelidades en la disciplina de este sacramento. Por ejemplo, ¿qué sentido tiene una celebración comunitaria de la Penitencia, en la que los fieles se limitan a confesar de forma genérica “soy pecador”, o “perdón, Señor”, sin necesidad de concretar sus propios pecados?

La declaración de los pecados personales ante el sacerdote, es una parte esencial del sacramento de la Reconciliación. Baste entender las siguientes palabras del Evangelio de San Juan: «A quienes perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos» (Jn 20, 23). Es decir, el sacerdote que administra este sacramento, no puede ni debe hacerlo de una forma automática, ya que su tarea consiste en discernir si existe el debido arrepentimiento en el penitente, intentando suscitar en él una verdadera contrición, de forma que así puedan darse las condiciones para “perdonar” los pecados en nombre de Cristo, o “retenerlos”, en su caso. Lógicamente, para poder realizar ese discernimiento, es necesaria la manifestación de las faltas al confesor.

4º.- Confesiones rutinarias y desesperanza: Una celebración correcta del sacramento de la Penitencia no depende exclusivamente de la manifestación íntegra de nuestros pecados. Quienes nos confesamos con frecuencia, debemos tener en cuenta que existe el peligro de caer en la rutina y en la superficialidad. Los penitentes hemos de procurar con responsabilidad, que nuestra confesión sea un encuentro personal con Jesucristo, quien nos consuela en nuestras debilidades, al mismo tiempo que fortalece nuestra esperanza en el inicio de una vida nueva.

Los penitentes habituales podemos ser tentados también por el cansancio y hasta por la desesperanza, cuando a veces no percibimos un avance en la reforma de nuestra vida moral. Nos puede dar la sensación de que siempre caemos en los mismos pecados y de que estamos encadenados en una espiral de caídas y peticiones de perdón, sin progresos constatables. Sin embargo, la única manera de permanecer fieles a la llamada a la conversión, es continuar fieles en el camino penitencial, “sin perder la paz, pero sin hacer las paces”. Es decir, sin perder la paz interior, por que no avanzamos como sería nuestra deseo; al mismo tiempo que nos resistimos a pactar con nuestro pecado, sin rebajar el ideal de la santidad al que estamos llamados. Decía un autor espiritual que el cristianismo no es tanto de los perfectos, como de aquellos que no se cansan nunca de estar empezando siempre.

Los cristianos que nos acercamos a recibir el perdón en estos días, estamos llamados a ser testigos de la Misericordia de Dios. La alegría del perdón es el mejor testimonio de fe y de esperanza ante nuestros hermanos. De forma similar a como San Agustín escribió un libro autobiográfico con el título de “Confesiones”, en el que cuenta la conversión de su vida pecadora, para proclamar ante el mundo la bondad de Dios; así también nosotros, al “confesar” nuestros pecados, “confesamos” el Amor de Dios.

COMENTARIOS AL AUTOR:

Monseñor Munilla









Autor: P. Raimondo Marchioro | Fuente: Sacerdos.org
Consejos para la confesión
El confesor y algunas particulares categorías de penitentes
Consejos para la confesión
Consejos para la confesión
El objetivo de este artículo es tratar de examinar el correcto comportamiento y la mejor actitud que el confesor debe adoptar con algunas categorías de penitentes. Parece oportuno considerar a dichas categorías por separado, ya que necesitan de un tratamiento particular, por las delicadas circunstancias en las que viven. Son las siguientes:


Los niños y adolescentes

El confesor ha de tratar de acoger a los niños y adolescentes con la sonrisa en los labios y con un comportamiento benévolo para entrar en un clima de confianza.

Ha de usar palabras sencillas y fáciles, accesibles a su edad y si se sirve de algún término difícil, relativo a la confesión o a la verdad de la fe, hay que explicarlo.

Es bueno que ayude a los niños y adolescentes a acusarse de los pecados que acostumbran cometer y, si lo considera oportuno, pregunte si han cometido otro pecado grave o leve.

Hay que ser muy prudente en plantear preguntas en el campo de la pureza: se ha de tocar el tema solamente si se encuentra en lo dicho motivos y, de hacerlo, ha de ser en términos muy genéricos. Para entrar en cosas particulares se debe cerciorar de que el penitente es capaz de comprenderlos y, si lo considera oportuno, se pueden dar las primeras explicaciones sobre el sexo.

Terminar preparando al penitente al dolor y al propósito de enmienda, y exhortarlo a confesarse frecuentemente.


Los divorciados

Entre los casos difíciles de una particular categoría de penitentes se encuentran los divorciados, a los que se añaden los casados sólo civilmente y los que conviven (cf. C.E.C. 1650-1651 y 2386-2391).

En estos casos, el confesor no debe inmediatamente y siempre negar la absolución, sino que antes ha de ponderar con sumo cuidado la situación del individuo, tratando de ser lo más comprensivo posible, aunque siempre en los límites fijados por las enseñanzas de la Iglesia.

Los penitentes que desean vivir en la gracia de Dios y no pueden separarse de la compañera/o por deberes naturales surgidos después de la unión (edad avanzada o enfermedad de uno o sendos, la presencia de hijos necesitados de ayuda y de educación), podrán acercarse a la Santa Comunión si realmente se arrepienten de sus pecados y tienen el firme propósito de evitarlos en el futuro, viviendo con la compañera/el compañero como hermano y hermana.

Si recaen en el pecado, deben volver a confesarse, con las debidas disposiciones de espíritu.

¿Acaso no es éste también el comportamiento con los casados que muy a menudo cumplen el acto conyugal evitando la concepción? Así como es posible dar la absolución a éstos últimos -aunque reincidentes, pero siempre que tengan un verdadero arrepentimiento y un firme propósito, e invitándolos a confesarse de nuevo si siguen pecando- es posible hacerlo con los divorciados:

En la medida de lo posible, el confesor enseñe a estos penitentes el deber y el camino para sanar su situación irregular.

Un/a divorciado/a que convive o que se ha casado por lo civil puede intentar pedir al competente Tribunal Eclesiástico la declaración de nulidad del anterior matrimonio religioso suyo o de ambos. Se trata de tener un poco de buena voluntad y mucha paciencia.

Una persona libre que convive con otra, también libre, puede iniciar los trámites para la celebración del matrimonio religioso. Lo mismo ha de decirse de dos personas libres que se han casado sólo por lo civil.


Los homosexuales

Los homosexuales y todos aquéllos que tienen tendencias hacia anomalías sexuales constituyen una particular categoría de penitentes hacia quienes el confesor tiene que tener respeto, compasión y delicadeza, como para con todos. Al respecto, hay que evitar cualquier forma de injusta discriminación. Muy a menudo esas anomalías no dependen de los individuos, sino de la naturaleza humana recibida en suerte y revelan un fondo patológico especialmente en las formas más graves que conducen a perversiones sexuales. Como todos los demás fieles normales, ellos tienen que llevar la cruz de su concupiscencia, luchar en contra del mal para mantenerse castos y conquistar el Reino de los Cielos (cf. Congregación para la Doctrina de la Fe, "La solicitud pastoral de las personas homosexuales", 1986; C.E.C 2357-2359).

El confesor debe usar bondad, caridad y comprensión hacia estos penitentes e indicarles los medios ordinarios naturales y sobrenaturales (especialmente la confesión frecuente), para que puedan vencer las tentaciones, evitando de manera particular las ocasiones próximas de pecado). Para la absolución, el confesor de tener en cuenta las reglas generales y pastoralmente los ayudará a profundizar y a vivir más intensamente su vida espiritual, donde encontrarán la fuerza para superar sus dificultades.


Penitentes que no se confiesan desde hace tiempo

Cuando acude a confesarse alguien que no se confiesa desde hace mucho tiempo, ante todo el sacerdote no ha de asombrarse, sino que con caridad y paciencia, empiece a dialogar preguntando el porqué de su decisión a confesarse justamente ese día. De las respuestas logrará entender si el penitente se siente impulsado por una verdadera conversión, o si pretende cumplir con una ceremonia piadosa con ocasión de una circunstancia particular: el matrimonio, la muerte de un ser querido, la primera Comunión o Confirmación del hijo, sus bodas de plata, etc.

Si el Confesor se percata de que el penitente tiene serias intenciones, pregunte si desea empezar la acusación de los pecados o si prefiere que le ayude. Si por el conjunto de la acusación de los pecados el confesor piensa que la confesión no ha sido total y completa, por deber de caridad ha de tratar que se complete planteando las preguntas que considere más oportunas.

Por último, es bueno que ayude al penitente a que se prepare al dolor y al propósito de enmienda, poniendo una penitencia mayor, por el tiempo transcurrido sin acercarse al Sacramento de la Reconciliación como exhortándolo a confesarse más a menudo.

Casos particulares Muy a menudo se acercan al confesionario enfermos psíquicos, personas psicológicamente agotadas, deprimidas, etc. Con estas personas el confesor ha de tener mucha bondad y, sobre todo, tiene que armarse de una santa paciencia, recordando que a veces se acercan a la confesión más para escuchar una palabra de consuelo que para recibir un sacramento. Es difícil establecer el grado de responsabilidad de estos enfermos, y en estos casos es preciso tener presente la relación enfermedad psíquica-pecado: para que haya un verdadero pecado mortal no basta la materia grave, sino que se requiere, sobre todo, la plena advertencia y el deliberado consentimiento, elementos indispensables que, muy a menudo, faltan del todo o están presentes a medias. El confesor preste atención en no ver como endemoniados a ciertos sujetos que en realidad otra cosa no son sino casos patológicos, necesitados de tratamientos psíquicos o psiquiátricos.


Las personas escrupulosas

Con las personas escrupulosas el confesor ha de usar el método de una gran firmeza y tratar de atenerse a lo siguiente:

- el escrupuloso tiene que obedecer sumamente al confesor

- el escrúpulo mayor ha de ser para él el no obedecer al confesor

- en la medida de lo posible, es oportuno que el escrupuloso no se confiese con varios confesores, sino siempre con el mismo, y éste puede ser también su padre espiritual

- el confesor debe dar al escrupuloso unas reglas generales, claras y precisas y sin ambigüedades

- en lo relativo a las confesiones del pasado, que el sacerdote enseñe al escrupuloso la obligación a repetirlas solamente en caso de que el penitente esté seguro, como para poderlo jurar, que en su pasado no ha confesado por vergüenza uno o más pecados graves muy ciertos o si no ha tenido el dolor o el propósito de los pecados graves. Si alimenta unas dudas al respecto, no ha de pensar en absoluto en el pasado. Cuando se va a confesar, tiene que renovar el dolor y el propósito de todos los pecados de la vida y así, si algún pecado no ha sido perdonado directamente, se borraría en ese momento. El confesor dé la absolución sacramental al escrupuloso solamente una vez por semana, de no ser que haya cometido un pecado grave del que se tiene plena certeza. El confesor mantenga con el escrupuloso un comportamiento más bien severo, especialmente cuando no obedece.

El confesor enseñe al escrupuloso que para cometer un pecado mortal se necesitan tres elementos: materia grave, plena advertencia, deliberado consentimiento. Es muy difícil que una persona escrupulosa cometa un pecado mortal, porque muy a menudo falta en él la plena advertencia y el deliberado consentimiento. En efecto falta en él aquel equilibrio psíquico necesario para dar un juicio recto a sus propias acciones y, por consiguiente, no puede haber plena advertencia y deliberado consentimiento necesarios para cometer el pecado mortal. Es preciso recordar que muy a menudo el escrúpulo es una enfermedad psíquica que ha de curarse.


Los consuetudinarios y reincidentes

Los consuetudinarios son las personas que han contraído un hábito en un determinado vicio y durante un período más bien largo, caen varias veces en el mismo pecado, sin que entre las caídas haya un largo intervalo. Los reincidentes son los que han recaído en el mismo pecado, sin alguna enmienda, tras varias confesiones.

El confesor puede absolver siempre a los consuetudinarios como a los reincidentes, con tal de que se dé en ellos la verdadera contrición y el firme propósito de enmienda, aunque prevean otras recaídas en el futuro, ya que por lo general no son pecados de malicia, sino de fragilidad y de debilidad. Hay que tener presente que el dolor y el propósito se desarrollan en la voluntad y no en el intelecto, que no influye en absoluto. En efecto, nadie tendría que irse a confesar, porque todos prevemos que en el futuro vamos a recaer en los mismos pecados o en otros. Esto vale también para los pecados veniales, en los que se cae a menudo, y que se acusan en casi todas las confesiones sacramentales. Ya que no estamos obligados a confesar los pecados veniales, hay que luchar en contra de uno o dos en los que se cae más a menudo: confesar estos pecados, de los que hay que tener verdadero dolor y firme propósito, porque aquel que confiesa a sabiendas y con ligereza sólo faltas leves, sin sentir el verdadero dolor y sin tener el firme propósito de no recaer en ellas, comete un pecado grave de sacrilegio, al invalidar el sacramento. Por consiguiente, el confesor intente ayudar al penitente para que tenga el dolor, y haga el propósito, de por lo menos un pecado venial.

El confesor ha de prestar una atención particular hacia los jóvenes consuetudinarios y reincidentes que se preparan a la vida religiosa y sacerdotal. Los candidatos que resultaran incapaces de observar la castidad religiosa y sacerdotal por la frecuencia de faltas en contra de la misma, o por la fuerte inclinación hacia la sexualidad, o por una excesiva debilidad de la voluntad, pueden ser absueltos solamente si prometen que no aceptarán emitir la profesión religiosa o recibir las órdenes sacerdotales, o por lo menos posponerlos para un cierto período de prueba. En efecto, la incapacidad de observar la castidad es una clara señal de que el candidato no tiene vocación.

Cuanto se ha señalado constituye el pensamiento constante del Magisterio ordinario de la Iglesia, expresado sobre todo en los siguientes documentos:

- S.C. De Sacramentis, Instructio, 27 diciembre 1930

- S.C. De Religiosis, Instructio, 1 diciembre 1931

- Pío XI, Ad Catholici Sacerdotii, 20 diciembre 1935

- Pío XII, Menti Nostrae, 23 septiembre 1950
S.C. Dei religiosi, Istruzione, 2 febrero 1961

- Pablo VI, Sacerdotalis Caelibatus, 24 junio 1967

El padre Marchioro pertenece a la Orden de los Franciscanos Conventuales


Autor: Jorge Enrique Mújica | Fuente: arcol.org
¿Confesarse por internet?
¿Porqué no?
¿Confesarse por internet?
¿Confesarse por internet?
Uno de los diarios digitales más leídos en Iberoamérica es El Universal. Recientemente publicó un texto titulado Las culpas que se sanan vía electrónica
El artículo hacía referencia a la inminente posibilidad de confesar los pecados vía internet, según las declaraciones de un sacerdote, supongo que católico.

No dudo de las buenas intenciones de la autora al ofrecer una exposición de este tipo. El interés que suscita estos artículos suele ser amplia aunque no siempre los hechos coincidan con la realidad.

Algunas precisiones

1. La Iglesia católica tiene siete Sacramentos, a saber: bautismo, confirmación, Eucaristía, confesión (penitencia o reconciliación), matrimonio, orden sacerdotal y unción de los enfermos.

2. El Sacramento de la reconciliación (con sacerdote, penitente y confesionario) es eminentemente católico. Como tal, prácticamente ninguna de las comunidades cristianas (episcopalianos, bautistas, metodistas, evangelistas, pentecostales, anabaptistas, anglicanos, luteranos, calvinistas, etc.) lo tienen. Ni qué decir de las religiones no cristianas.

3. De acuerdo a las normas de la Iglesia católica, la confesión vía internet, y la administración en general de cualquiera de los otros sacramentos, no es posible: “No existen los sacramentos en internet; e incluso las experiencias religiosas posibles ahí, por la gracia de Dios, son insuficientes si están separadas de la interacción en el mundo real con otras personas de fe”, dice el número 9 del documento

La Iglesia e internet, del Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales, del 28 de febrero de 2002.

4. La finalidad del Sacramento de la Reconciliación no es sentirse bien sino ser perdonado por Dios. Y seguramente que por ser perdonados por Dios uno se siente de maravilla.

El artículo del universal cita algunas iniciativas que la Iglesia Católica sí ha impulsado, por ejemplo el canal oficial del Vaticano en YouTube, la iniciativa
Pope2You o uno de los portales más visitados a nivel mundial, el website institucional del Vaticano (Vatican.va). Ciertamente no son las únicas. Ahí está también la red social católica Xt3.como el directorio multimedial católico
Intermirifica.

Cuando leemos materiales de este tipo conviene aprender a distinguir. No es lo mismo hablar del sacramento de la reconciliación según el concepto católico del mismo, que según la posible concepción tergiversada o mal comprendida de otros grupos religiosos.

Tampoco se puede concluir que los procedimientos (bendiciones de gadgets o aparatos de última línea) por parte de pastores de otras confesiones cristianas sea adjudicable inmediatamente a los sacerdotes católicos.

Desde luego que la Iglesia católica trabaja y seguirá trabajando en internet, pero no para sustituir la riqueza del trato personal real. Internet es un medio, no un fin.


lunes, 30 de abril de 2012

Dios en tus relaciones




Autor: Felipe Santos, SDB
Dios en tus relaciones
Postal del P. Felipe Santos, SDB a los jóvenes del mundo mostrando cómo Dios se hace presente en toda relación.
Dios en tus relaciones
Dios en tus relaciones
“No hagas nada por vanagloria, sino mira a todos los demás con la mirada de Cristo” (Filipenses,2,3)

A veces, en el transcurrir de tu vida diaria, te preguntas acerca del modo de mejorar tus relaciones con Dios y con los demás.
No te quepa la menor duda de que te hace falta comenzar creando a tu derredor una atmósfera de paz en tus relaciones.

A veces sientes que hay gente con la que no puedes realmente entenderte. Mientras tanto no sean un obstáculo para crecer en tus relaciones con Dios, enriquecerás tu encuentro con ellos con tal de que te aporten riquezas, y no miserias y traiciones afectivas o de cualquier otro tipo.

Dedícate a comprender sus necesidades si hay correspondencia. Si puedes, haz por llenar sus “vacíos emocionales” si es que quieren que el Espíritu de Dios los llene antes que tú con tus palabras y bellos gestos de entendimiento.

Si notas que hay empatía, tu vida será más rica. En ese ambiente de “excelentes relaciones”, podrás resolver conflictos muy rápidamente. Si ves que no es posible, no te esfuerces mucho porque chocarás frontalmente contra su muro.

Cuando, por el contrario, la relación es buena, puedes superar los errores de unos y otros y perdonar más fácilmente. Y en tu vida entrará la luz de la felicidad.

Pero si falta Dios en la otra persona, tu trabajo se convertirá en inútil e incluso en daño para ti mismo. Dios te pide que sepas elegir y tomar decisiones que no perjudiquen tu progreso espiritual, movido por el Espíritu Santo.

Una oración para hoy: Señor, gracias por haberme dado mi familia, mis amigos, mis vecinos y todas las personas que has puesto en mi vida. Ayúdame a apreciar a cada una de ellas como persona única si tiene algo hermoso que enseñarme y compartir conmigo. Gracias por estas personas que has puesto en mi senda para que, con ellas, crezcan mi relación contigo y con esas personas especiales. Dame voluntad para que deje a un lado los sentimentalismos que me apegan pero no contribuyen a mi madurez personal.
















cómo elegir las amistades




Autor: Alan Wirfel, LC | Fuente: Gama - Virtudes y Valores
Amistad: Lanzarse por una amistad verdadera
La amistad verdadera nos lleva a querer lo mejor para el amigo. De entre los 3 tipos de amistad que nos presenta Aristóteles, el tercer tipo nos describe la verdadera amistad; la que encuentra su razón de ser en la virtud y en la bondad del otro, la que n
http://www.es.catholic.net/virtudesyvalores/logo_mail_vyv.jpg



Una de las escenas más hermosas de toda la Biblia se encuentra al final del Evangelio de san Juan. Es de mañana y el sol está apenas saliendo. Pedro y los otros cinco apóstoles están cansados de haber pasado toda la noche intentando pescar sin haber obtenido nada como fruto de sus esfuerzos. De repente escuchan un grito que viene de la orilla: “Muchachos, ¿han pescado algo?” Nos es familiar lo que pasará después: la pesca milagrosa. Pero el momento más cautivador lo vemos en la reacción de Pedro, cuando se lanza de la barca. Juan dice solo tres palabras, “¡Es el Señor!”, y le bastan a Pedro para tirarse al agua. Si tuviésemos una foto de aquel momento, de Pedro en pleno vuelo, nos diría mil palabras; palabras sobre todo de la amistad que le motivó a lanzarse; de la amistad que comparten Jesucristo y Pedro. Pero, ¿qué es la verdadera amistad, cómo se forma y qué importancia tiene para mí?

De entre todas las virtudes humanas que hay, pocas nos atraen tanto como la amistad. Aristóteles distingue tres tipos de amistad en la “Ética Nicomaquea.” La primera se trata de la amistad de utilidad: es bueno para mí tener esta relación, me es útil y puedo sacarle provecho. Esto es lo que esperaríamos de las relaciones entre empresarios; nos asociamos porque nos ayuda para ganar dinero o una mejor posición social. El segundo tipo tiene como base el placer: me gusta estar con el otro porque es divertido y me hace sentir bien. El tercero se trata de la verdadera amistad. Esta amistad encuentra su razón de ser en la virtud y bondad del otro. Como amigos compartimos el deseo de vivir una vida virtuosa, los altos ideales.

Sin embargo, me atrevo decir que a Aristóteles le falta algo... Es verdad que las amistades uno y dos no son verdaderas. Una amistad no es una inversión prudencial: no es que invierto mi tiempo con una persona porque preveo beneficios futuros, ni tengo un amigo solo porque me hace sentir feliz. Esto sería usarlo, tratarlo como medio de la propia felicidad y, a fin de cuentas, sería buscarse uno mismo. C.S. Lewis lo expresa así:

“La amistad no es una recompensa por nuestra capacidad de elegir y por nuestro buen gusto de encontrarnos unos a otros, es el instrumento mediante el cual Dios revela a cada uno las bellezas de todos los demás, que no son mayores que las bellezas de miles de otros hombres; por medio de la amistad Dios nos abre los ojos ante ellas. Como todas las bellezas, éstas proceden de él, y luego en una buena amistad, las acrecienta por medio de la amistad misma, de modo que éste es su instrumento tanto para crear una amistad como para hacer que se manifieste.”

No le echo la culpa a Aristóteles pues nunca escuchó aquellas palabras reveladoras de Jesucristo: “Este es el mandamiento mío: que os améis los unos a los otros como yo os he amado. Nadie tiene mayor amor que el que da su vida por sus amigos” (Jn 15, 12-13). Así, Jesucristo nos revela un aspecto más profundo: la donación de sí, termómetro fiel de la verdadera amistad. Probablemente no se nos presentará en esta vida la oportunidad de dar la propia por un amigo, pero la vida cotidiana sí nos presenta mil oportunidades para darnos a los demás en las cosas pequeñas y momentos difíciles. Aunque sepamos valorar al amigo, sus cualidades y talentos, la verdadera amistad nos llevará a valorar también sus luchas y aceptar sus deficiencias. Por eso, la amistad verdadera es realista y leal. Ser amigo en los momentos difíciles quiere decir olvidarse y donarse. Esta amistad la expresó perfectamente J.R. Tolkien cuando nos escribe sobre la amistad incondicional entre Sam y Frodo:

“Sam lo miraba. Las primeras luces del día se filtraban apenas a través de las sombras, bajo los árboles, pero Sam veía claramente el rostro de su amigo, y también las manos en reposo, apoyadas en el suelo a ambos lados del cuerpo. De pronto le volvió la mente la imagen de Frodo, acostado y dormido en la casa de Elrond, después de la terrible herida. En ese entonces, mientras lo velaba, Sam había observado que por momentos una luz muy tenue perecía iluminarlo interiormente; ahora la luz brillaba, más clara y más poderosa. El semblante de Frodo era apacible, las huellas de miedo y la inquietud se habían desvanecido; y sin embargo recordaba el rostro de un anciano, un rostro viejo y hermoso, como si el cincel de los años revelase ahora toda una red de finísimas arrugas que antes estuvieran ocultas, aunque sin alterar la fisonomía. Sam Gamyi, claro está, no expresaba de esa manera sus pensamientos. Sacudió la cabeza, como si descubriera que las palabras eran inútiles y luego murmuró: ‘Lo quiero mucho. Él es así, y a veces, por alguna razón, la luz se transparenta. Pero se transparente o no, yo lo quiero”.

Quizá sólo es en los momentos difíciles que la verdadera amistad se forja y se aprecia por lo que es: “Un amigo fiel es un escudo poderoso, el que lo encuentra halla un tesoro. Un amigo fiel no se paga con nada, no hay precio para él” (Sirácide 6, 14). Y es así, al final, hallamos lo que motivó a Pedro a lanzarse al mar con el sólo hablar de Cristo. Qué hombre de avanzada edad hace esto con sólo escuchar a otro si no es porque le ama, si no es porque es su amigo.
¡Vence el mal con el bien!


DEBERES DE LOS MIEMBROS DE LA FAMILIA


Autor: Catecismo de la Iglesia Católica | Fuente: Tercera parte: La vida en Cristo
III Deberes de los miembros de la familia
Mientras vive en el domicilio de sus padres, el hijo debe obedecer a todo lo que éstos dispongan para su bien o el de la familia.
III Deberes de los miembros de la familia
III Deberes de los miembros de la familia


Deberes de los hijos

2214
La paternidad divina es la fuente de la paternidad humana (cf Ef 3, 14); es el fundamento del honor debido a los padres. El respeto de los hijos, menores o mayores de edad, hacia su padre y hacia su madre (cf Pr 1, 8; Tb 4, 3-4), se nutre del afecto natural nacido del vínculo que los une. Es exigido por el precepto divino (cf Ex 20, 12).

2215 “El respeto a los padres (piedad filial) está hecho de gratitud para quienes, mediante el don de la vida, su amor y su trabajo, han traído sus hijos al mundo y les han ayudado a crecer en estatura, en sabiduría y en gracia. ‘Con todo tu corazón honra a tu padre, y no olvides los dolores de tu madre. Recuerda que por ellos has nacido, ¿cómo les pagarás lo que contigo han hecho?’ (Si 7, 27-28).

2216 “El respeto filial se expresa en la docilidad y la obediencia verdaderas. ‘Guarda, hijo mío, el mandato de tu padre y no desprecies la lección de tu madre... en tus pasos ellos serán tu guía; cuando te acuestes, velarán por ti; conversarán contigo al despertar’ (Pr 6, 20-22). ‘El hijo sabio ama la instrucción, el arrogante no escucha la reprensión’ (Pr 13, 1).

2217 Mientras vive en el domicilio de sus padres, el hijo debe obedecer a todo lo que éstos dispongan para su bien o el de la familia. ‘Hijos, obedeced en todo a vuestros padres, porque esto es grato a Dios en el Señor’ (Col 3, 20; cf Ef 6, 1). Los niños deben obedecer también las prescripciones razonables de sus educadores y de todos aquellos a quienes sus padres los han confiado. Pero si el niño está persuadido en conciencia de que es moralmente malo obedecer esa orden, no debe seguirla.

Cuando se hacen mayores, los hijos deben seguir respetando a sus padres. Deben prevenir sus deseos, solicitar dócilmente sus consejos y aceptar sus amonestaciones justificadas. La obediencia a los padres cesa con la emancipación de los hijos, pero no el respeto que les es debido, el cual permanece para siempre. Este, en efecto, tiene su raíz en el temor de Dios, uno de los dones del Espíritu Santo.

2218 El cuarto mandamiento recuerda a los hijos mayores de edad sus responsabilidades para con los padres. En la medida en que ellos pueden, deben prestarles ayuda material y moral en los años de vejez y durante sus enfermedades, y en momentos de soledad o de abatimiento. Jesús recuerda este deber de gratitud (cf Mc 7, 10-12).

El Señor glorifica al padre en los hijos, y afirma el derecho de la madre sobre su prole. Quien honra a su padre expía sus pecados; como el que atesora es quien da gloria a su madre. Quien honra a su padre recibirá contento de sus hijos, y en el día de su oración será escuchado. Quien da gloria al padre vivirá largos días, obedece al Señor quien da sosiego a su madre (Si 3, 2-6).

Hijo, cuida de tu padre en su vejez, y en su vida no le causes tristeza. Aunque haya perdido la cabeza, sé indulgente, no le desprecies en la plenitud de tu vigor... Como blasfemo es el que abandona a su padre, maldito del Señor quien irrita a su madre (Si 3, 12-13.16).

2219 El respeto filial favorece la armonía de toda la vida familiar; atañe también a las relaciones entre hermanos y hermanas. El respeto a los padres irradia en todo el ambiente familiar. ‘Corona de los ancianos son los hijos de los hijos’ (Pr 17, 6). ‘Soportaos unos a otros en la caridad, en toda humildad, dulzura y paciencia’ (Ef 4, 2).

2220 Los cristianos están obligados a una especial gratitud para con aquellos de quienes recibieron el don de la fe, la gracia del bautismo y la vida en la Iglesia. Puede tratarse de los padres, de otros miembros de la familia, de los abuelos, de los pastores, de los catequistas, de otros maestros o amigos. ‘Evoco el recuerdo de la fe sincera que tú tienes, fe que arraigó primero en tu abuela Loida y en tu madre Eunice, y sé que también ha arraigado en ti’ (2 Tm 1, 5).

Deberes de los padres

2221
La fecundidad del amor conyugal no se reduce a la sola procreación de los hijos, sino que debe extenderse también a su educación moral y a su formación espiritual. El papel de los padres en la educación ‘tiene tanto peso que, cuando falta, difícilmente puede suplirse’ (GE 3). El derecho y el deber de la educación son para los padres primordiales e inalienables (cf FC 36).

2222 Los padres deben mirar a sus hijos como a hijos de Dios y respetarlos como a personas humanas. Han de educar a sus hijos en el cumplimiento de la ley de Dios, mostrándose ellos mismos obedientes a la voluntad del Padre de los cielos.

2223 Los padres son los primeros responsables de la educación de sus hijos. Testimonian esta responsabilidad ante todo por la creación de un hogar, donde la ternura, el perdón, el respeto, la fidelidad y el servicio desinteresado son norma. El hogar es un lugar apropiado para la educación de las virtudes. Esta requiere el aprendizaje de la abnegación, de un sano juicio, del dominio de sí, condiciones de toda libertad verdadera. Los padres han de enseñar a los hijos a subordinar las dimensiones ‘materiales e instintivas a las interiores y espirituales’ (CA 36). Es una grave responsabilidad para los padres dar buenos ejemplos a sus hijos. Sabiendo reconocer ante sus hijos sus propios defectos, se hacen más aptos para guiarlos y corregirlos:

El que ama a su hijo, le corrige sin cesar... el que enseña a su hijo, sacará provecho de él (Si 30, 1-2).

Padres, no exasperéis a vuestros hijos, sino formadlos más bien amediante la instrucción y la corrección según el Señor (Ef 6, 4).

2224 El hogar constituye un medio natural para la iniciación del ser humano en la solidaridad y en las responsabilidades comunitarias. Los padres deben enseñar a los hijos a guardarse de los riesgos y las degradaciones que amenazan a las sociedades humanas.

2225 Por la gracia del sacramento del matrimonio, los padres han recibido la responsabilidad y el privilegio de evangelizar a sus hijos. Desde su primera edad, deberán iniciarlos en los misterios de la fe, de los que ellos son para sus hijos los ‘primeros heraldos de la fe’ (LG 11). Desde su más tierna infancia, deben asociarlos a la vida de la Iglesia. La forma de vida en la familia puede alimentar las disposiciones afectivas que, durante toda la vida, serán auténticos cimientos y apoyos de una fe viva.

2226 La educación en la fe por los padres debe comenzar desde la más tierna infancia. Esta educación se hace ya cuando los miembros de la familia se ayudan a crecer en la fe mediante el testimonio de una vida cristiana de acuerdo con el Evangelio. La catequesis familiar precede, acompaña y enriquece las otras formas de enseñanza de la fe. Los padres tienen la misión de enseñar a sus hijos a orar y a descubrir su vocación de hijos de Dios (cf LG 11). La parroquia es la comunidad eucarística y el corazón de la vida litúrgica de las familias cristianas; es un lugar privilegiado para la catequesis de los niños y de los padres.

2227 Los hijos, a su vez, contribuyen al crecimiento de sus padres en la santidad (cf GS 48, 4). Todos y cada uno deben otorgarse generosamente y sin cansarse el mutuo perdón exigido por las ofensas, las querellas, las injusticias y las omisiones. El afecto mutuo lo sugiere. La caridad de Cristo lo exige (cf Mt 18, 21-22; Lc 17, 4).

2228 Durante la infancia, el respeto y el afecto de los padres se traducen ante todo en el cuidado y la atención que consagran para educar a sus hijos, y para proveer a sus necesidades físicas y espirituales. En el transcurso del crecimiento, el mismo respeto y la misma dedicación llevan a los padres a enseñar a sus hijos a usar rectamente de su razón y de su libertad.

2229 Los padres, como primeros responsables de la educación de sus hijos, tienen el derecho de elegir para ellos una escuela que corresponda a sus propias convicciones. Este derecho es fundamental. En cuanto sea posible, los padres tienen el deber de elegir las escuelas que mejor les ayuden en su tarea de educadores cristianos (cf GE 6). Los poderes públicos tienen el deber de garantizar este derecho de los padres y de asegurar las condiciones reales de su ejercicio.

2230 Cuando llegan a la edad correspondiente, los hijos tienen el deber y el derecho de elegir su profesión y su estado de vida. Estas nuevas responsabilidades deberán asumirlas en una relación de confianza con sus padres, cuyo parecer y consejo pedirán y recibirán dócilmente. Los padres deben cuidar de no presionar a sus hijos ni en la elección de una profesión ni en la de su futuro cónyuge. Esta indispensable prudencia no impide, sino al contrario, ayudar a los hijos con consejos juiciosos, particularmente cuando éstos se proponen fundar un hogar.

2231 Hay quienes no se casan para poder cuidar a sus padres, o sus hermanos y hermanas, para dedicarse más exclusivamente a una profesión o por otros motivos dignos. Estas personas pueden contribuir grandemente al bien de la familia humana.


QUÉ ESPERAR DEL MATRIMONIO

Autor: JSMF | Fuente: JSMF Carta a unos novios que se van a casar
La idea es muy clara, cada cónyuge debe preocuparse por hacer feliz al otro, olvidándose de si Carta a unos novios que se van a casarEn primer lugar regálate escuchar este audio, en donde el Santo Cura de Ars, el cual al comienzo de sus estudios, era torpe y tenía muy limitada su capacidad de memoria. Incluso una vez ordenado, sus superiores le restringieron la capacidad de confesar temporalmente, pues le veían muy limitado...Pero la Obra de Dios se hace grande en los sencillos, en los humildes, y así este santo llegó a pasar hasta 12 horas en el confesionario... su fama llegó tan lejos que en los ultimos años la localidad de Ars recibía unos 120.000 peregrinos anualmente (pese a las limitaciones en la movilidad de aquella época) Os invito a escuchar un sermón que dió sobre el matrimonio. Es un poco fuerte, pero a veces es la única manera de remover nuestro corazón.Sermón sobre el matrimonio del Santo Cura de Ars - fuente: Radio CristiandadSi deseas descargar el audio, haz clic aquí.da un clickHola Amigo y Futura señora de mi amigoSegún me he enterado se van a casar, y bueno, quisiera mucho que esto lo leyeran juntos y pusieran atento cuidado a cada uno de los consejos que te voy a dar. Comencemos por el principio, por que me tomo esta molestia, o me encargo de molestarlos, pues a mi no me ha ido muy bien en el matrimonio, soy experto en separarme de la misma mujer, el último periodo fue de dos años, pero ya gracias a Dios por estos días ajustamos dos años juntos nuevamente, el regreso y reconstrucción de mi hogar fue debido de rezar, rosario, misa y mucha entrega a Dios, mucha conversión y oración. De cuenta de esa experiencia nació esta pagina web http://jesussalvamifamilia.org/ cuyos miembros lamentablemente aumentan día a día de cuenta del divorcio y de las separaciones. Son muchas las ideas que se me amontonan en este momento, lo divino, lo humano, la comunicación, la intimidad, por lo tanto, pidamos pues a Espíritu Santo que me ilumine como empezar logre comunicarles lo que quiero y logren entender lo que les quiero decir.Las ideas son las siguientes:El matrimonio es una vocaciónEl matrimonio se hizo para hacer feliz al otroMi compromiso es para siempre (en las buenas y las malas)Te casas con la familiaLa gente por lo general no cambiaNo nos podemos casar para solucionar un problemaDios tiene que ser el centro del matrimonioDarse besos con la novia cada fin de semana es una cosa, vivir con ella es otraSer fiello primero que se pierdeCuando hay que amar con la razón. Amar es una decisión.Eso le pasa a los demás, a mi no.El matrimonio como compromiso con la vidaEl matrimonio es un sacramentoNuestro deber con la eternidadLa intimidad es un regalo de amorLos familiares, suegros, etcEscogiendo los padrinosAnte toda situación elijan amarQue pena muchachos escribir algo tan largo pero como más, si es una decisión tan importante, pues por lo menos quiero como plasmarles todo lo fundamental y que no se me escapara un detalle, para que no les vaya a ir como me fue a mi. Comencemos pues:"Aquél, pues, que escucha estas palabras mías y las pone por obra,se asemejará a un varón prudente que edificó su casa sobre la roca;y bajó la lluvia y vinieron los ríos, y soplaron los vientos,y se echaron sobre aquella casa, pero no se derrumbó,porque estaba cimentada sobre la roca.Pero todo aquél que escucha estas palabras mías pero no las pone por obra,Se asemejará a un hombre necio que edificó su casa sobre la arena;y bajó la lluvia y vinieron los ríos, y soplaron los vientos,y se estrellaron contra aquella casa, y se derrumbó y su ruina fue grande"(Mateo 7, 24-27)Una cosa les prometo si le hacen caso a estos consejos y fundan su hogar sobre Dios… cuando vengan las dificultades "SALDRÁN VENCEDORES". Jesús no promete eximirnos de las dificultades... PROMETE QUE LA CASA NO SE DERRUMBÓ POR QUE ESTABA BIEN CIMENTADA 1. El matrimonio es una vocaciónMiren, vámonos por un ejemplo de psicología inversa, imagínense que DIos los hubiera llamado a ser monje y monja, o sacerdote y monja, ustedes hubieran pasado por una etapa de enamoramiento con Dios, le hubieran dicho que si, y luego de muchos años (5 para algunas congregaciones religiosas) harían sus votos perpetuos, bueno, el tema es, hacen sus votos, y después de la gran ceremonia se dedican a trabajar y dejan de orar y de hablar con Dios, solo trabajo y trabajo, activismo y activismo,.. como lo venían haciendo cuando eran novicios.. les aseguro que en cuestión de 5 meses ya están afuera del convento, del monasterio o buscando novia.. siendo sacerdotes. pues dejaron de cuidar la vocación con oración y unión con Dios. Conclusiones:Las vocaciones son dadas por Dios y junto con Dios hay que cuidarlas, sino desaparecenVocación matrimonial que no es cuidada con el mismo celo que una vocación religiosa, sera mediocre y propensa al fracaso.2.El matrimonio se hizo para hacer feliz al otroLa idea es muy clara, cada cónyuge debe preocuparse por hacer feliz al otro, olvidándose de si, si se dan .. si su felicidad es ver feliz al otro, ambos serán felices. Uno no se casa para ser feliz a uno mismo… eso es egoísmo... EN EL DARSE SIN CONDICIONES Y SIN ESPERAR NADA A CAMBIO ESTA LA CLAVE. 3.Mi compromiso es para siempre (en las buenas y las malas)Para un par de novios que se van a casar es fácil entender esto, y se que se miran a los ojos, suspiran y se dicen con voz profunda y enamorada, "SIEMPRE ESTARE CONTIGO", miren, nuestro cónyuge es el unico familiar que uno puede elegir y ante Dios ustedes dos son una sola carne, la union es mas fuerte que la que hay entre padres e hijos, ustes nunca se divorciarian de su papa, su mama, sus hermanos, tios, etc.. pues bien nunca se podran divorciar de esa persona a la que eligen, si compromiso es en las buenas y las malas. Y bueno uno dice, las malas son cuando estes enferma y/o estemos pobres.. esa es una clase de " las malas" pero otra clase de en "la malas" es ...:cuando seas un borrachocuando huelas malcuando seas mal ejemploCuando seas insoportableuna borrachaun adictoun adulterocuando no me ames yo te voy a amar y voy a rezar a para que estes mejor y vuelvas (de ahi salio este sitio -- cuando uno de los dos cónyuges se va.. pues hoy en dia la gente se va por cualquier cosa.. el otro queda en medio de la nada y con entrega a Dios recupera su vida y luego tiene fuerzas para recuperar su cónyuge pues esta en peligro de condenación eterna)Por eso el hombre deja a su padre y a su madre para unirse a su esposa, y los dos llegan a ser una sola persona. Génesis 2.21-254.Te casas con la familiaBueno aca va una parte que ustedes me darán la razón mucho tiempo después. y es que uno se casa con la familia, puede ser que EL ESPOSO se consiga el trabajo de su vida y se vayan a vivir juntos y felices a noruega, lejos de papa y mama, de suegros y suegras, y de la decisión horrible que con quien pasamos la navidad y el año nuevo (que por lo general es una de las primeras discusiones), pues bien , la verdad es que se casan con la familia, alla en ese lugar donde vieron crear relaciones, donde son egoistas, o comprensivos, atentos o desconsiderados, asi van a a ser cuando se casen, un tiempo despues.. cuando la magia pase... el y ella se van a transformar en lo que son en casa en este momento.. cuando la nueva persona en la vida pase de ser novedad y se convierta en alguien normal y familiar. Si en la casa son conflictivos, en esta nueva casa ella o el seran conflictivos... si en casa son parranderos,... es muy probable que en esta nueva casa el quiera ser parrandero o ella... el tema es que UNO ES SU FAMILIA.. SU REACCION ANTE LAS CIRCUNSTANCIAS.. ES COMO UNO APRENDIO A SER EN FAMILIA.. por eso es que las abuelas decias.. Y DE QUE FAMILIA ES.. tal vez preguntando por los apellidos.. pero preguntando mas.. de como eran y si los vicios los iban a transmitir a la nueva familia.5. La gente por lo general no cambiaEsta es una realidad, eso solo lo logra el cancer, un accidente gravísimo, una pérdida, o un vicio que nos envuelva y nos eche a perder, pero la gente no cambia, quien se caso pensando que el otro iba a cambiar.. o que lo iba a cambiar se equivoca, a uno lo aman como es o no lo aman. El que fue mujeriego.. por lo general seguira siendo mujeriego, la que es soberbia y dura de corazón , por lo general lo seguira siendo y asi con un sinnúmero de defectos.6.No nos podemos casar para solucionar un problemaEl título lo dice todo, cuando uno de los dos cónyuges deje de ser esa solución al problema, el interés desaparecerá. Ejemplo: la mujer se casa para resolver un tema económico o salir del hogar, cuando la situación se de de salir del hogar y el problema ecónomico se solucione, si no hay verdadero amor, la relación esta condenada al fracaso.7. Dios tiene que ser el centro del matrimonio Dios fuente del amor, debe ser quien siga dando amor a la pareja, en el momento del sacramento , Dios da todas las gracias para llevarlo santamente, pues bien la unica manera de unir dos anillos es a través de un lazo, Dios es ese lazo, quien se encarga de dar fuente de amor a la pareja, INVOQUEN SIEMPRE A DIOS.. al levantarse, al acostarse, al comer, bendiganse mutuamente antes de ir a trabajar, bendigan los alimentos juntos, entreguen su dia a Dios, consagren su intimidad a Dios para que los fortalezca y los una mas a través de ella. Dios quiere que los matrimonios sean felices y si ustedes lo tienen de centro siempre.. EL SE ENCARGARA DE QUE NADA NI NADIE LOS SEPARE.Más valen dos que uno, pues mayor provecho obtienen de su trabajo. Y si uno de ellos cae, el otro lo levanta. ¡Pero ay del que cae estando solo, pues no habrá quien lo levante! Además, si dos se acuestan juntos, uno al otro calientan; pero uno solo, ¿Cómo va a entrar en calor? Uno solo puede ser vencido, pero dos podrán resistir. Y además, la cuerda de tres hilos no se rompen fácilmente. Eclesiastés 4.9-118.Darse besos con la novia cada fin de semana es una cosa, vivir con ella es otraEl texto no esta solo orientado hacia la mujer, una cosa es darse besos cada fin de semana(y hasta tener intimidad con la novia o novio.. cosa que es pecado, es fornicación y es pecar contra el sexto mandamiento) y otra cosa es convivir, son cosas completamente distintas y diferentes, como se expuso en el punto "4. te casas con la familia" y es cuando aparece la familiaridad, las manias, el orden o desorden propio, la forma de hacer las cosas que incomodan al otro, el estar solo y no poder, el no querer a ratos sonreir y tener que dar explicaciones cuando no se quieren dar, ahi la cosa cambia. Siempre de novios guardabamos lo mejor para la pareja, y aunque en el matrimonio deberia ser asi, no lo es, y no siempre guardamos lo mejor, y nuestra persona amada.. le tocara ver los ires y venires de nuestra vida, nuestro genio y de nuestra forma de hacer las cosas.. verá nuestras inconsistencias e incoherencias y nosotros también las de ella.. en esos casos ahi .. es donde se ponde a prueba el amor.. ahi es donde uno ama a la persona por su ser y no por su forma de ser. 9. Ser fielSé que ambos se casan para ser fiel el uno al otro. ok y ambos saben la herida tremenda que es el adulterio en las familias, en las parejas, el engaño etc. y es devastador. Pero bueno hay mas tipos de infidelidades, la primera y que es gravisima, la del corazón. miremos esta cita: «Todo el que mira con malos ojos a una mujer ya cometió con ella adulterio en su corazón» (Mt 5, 28) Ese adulterio tambien daña a la pareja, al individuo, la pornografía y el erotismo de las peliculas y las novelas incitan a que deseemos a otros hombres y mujeres, y que se desquebraje la unión que Dios quiere darnos. Igual se es infiel cuando hay algo mas importante que nuestra pareja (Obvio primero Dios) pero si hay algo como... el trabajo, el dinero, mi madre, mi padre, etc, le estoy faltando en el amor a mi pareja y estoy permitiendo que se desquebraje la relación. 10. Lo primero que se pierde: La comunicaciónEstamos juntos, vivimos juntos, nos bañamos juntos, comemos juntos, dormimos juntos... siempre nos vemos, siempre esta ella o el ahi, ambos dejan de ser novedad, ella esta muy ocupada en cosas de la casa, el muy ocupado en el trabajo, conclusión se dejaron de comunicar, se dejaron de contar los detalles que se contaban todos los días por telefono, las minucias, que me dijo y que le dije, como me senti y como se sitió y LA SEGURIDAD DE TENERSE EN CASA... se convirtió en el enemigo que los separó y los termino convirtiendo en un par de extraños. Y cuando alguien de nuevo se interese en mi o en ella, dire " A ESTA(E) SI LE INTERESO, EN CASA NO.. "y empiezan las historias de infidelidades minimo de corazon. 11.Cuando hay que amar con la razón: ¡¡¡Amar es una decisión!!!!.Esto pasa, y lo pueden leer en todos los libros de sicolgía, y es que el enamoramiento dura entre 2 y 3 años, luego hay que amar con la razón. El corazón, late mas despacio y la razón comienza a mostrarnos el lado flaco de nuestra pareja, pues bien ahi es donde amar se constituye en una decisión y donde amar es un ejercicio de la razón. Les dejo de tarea profundizar en este tema, aunque en general se toca en todos los cursillos prematrimoniales. 12. Eso le pasa a los demás, a mi no o a nosotros NO!!!.Actualmente ustedes se toman de la mano cual pimpollo y pimpinela, cual par de enamorados y miran las parejas de sus amigos y familiares, encuentran similitudes y diferencias, y mirándose a los ojos... dicen nosotros nunca nos trataremos asi, nosotros nunca haremos esto, bueno, les cuento que ellos tambien se prometieron amor eterno y se miraron como se miran ahora ustedes, DEBEN SEBER PERDONAR Y SUPERAR LAS DIFICULTADES.. SUPERAR LAS HERIDAS... APRENDER DE ELLAS Y ENTERRARLAS PERO. SI ..todo eso que les pasa a las parejas tanto bueno como malo.. les pasara a ustedes muy probablemente. Trabajen juntos, en fortalecer su amor y en sanar rapido las heridas. para cuando vengan los tiempos dificiles sepan afrontarlos. Marcos 3:25Y si una familia está dividida contra sí misma, esa familia no puede mantenerse en pie.13.El matrimonio como compromiso con la vidaEsta se las dejo de consulta, pero les PREGUNTO: ¿QUIEREN LA BENDICION COMPLETICA DE DIOS PARA USTEDES Y SUS HIJOS?... no usen metodos anticonceptivos abortivos como la T de cobre, (en general todos los métodos anticonceptivos son abortivos a excepción del condón), les sugiero estudiar los métodos naturales, es posible llevarlos, por mera curiosidad. 14.El matrimonio es un sacramento, ¿que significa eso?Si ustedes analizan todo sacremento lleva a la unión con Dios, ustedes como sacramento vivo estan llamados a traer hijos de Dios y formarlos en el amor y a llevar el amor de DIos a los hombres. Eso es lo que significa ser sacramento vivo. Con el tiempo comprenderan que es eso 15. Nuestro deber con la eternidad Leamos este texto:Efesios5,21 Sed sumisos los unos a los otros en el temor de Cristo. 5,22 Las mujeres a sus maridos, como al Señor,5,23 porque el marido es cabeza de la mujer, como Cristo es Cabeza de la Iglesia, el salvador del Cuerpo.5,24 Así como la Iglesia está sumisa a Cristo, así también las mujeres deben estarlo a sus maridos en todo. 5,25 Maridos, amad a vuestras mujeres como Cristo amó a la Iglesia y se entregó a sí mismo por ella,5,26 para santificarla, purificándola mediante el baño del agua, en virtud de la palabra, 5,27 y presentársela resplandeciente a sí mismo; sin que tenga mancha ni arruga ni cosa parecida, sino que sea santa e inmaculada.5,28 Así deben amar los maridos a sus mujeres como a sus propios cuerpos. El que ama a su mujer se ama a sí mismo. 5,29 Porque nadie aborreció jamás su propia carne; antes bien, la alimenta y la cuida con cariño, lo mismo que Cristo a la Iglesia,(Me puse a subrayarlo y termine subrayando todo) pero en este texto tan clave para ustedes miren estos dos detalles resaltados, que quiero que mediten: - ENTREGARSE A SI MISMO POR EL CONYUGE (ESTO NO ES SOLO PARA EL ESPOSITO)- EL DEBER ES PRESETNAR AL Cónyuge ante Dios al momento de la muerte, SANTOS E INMACULADOS.. o sea, toda su vida debe ser un trabajo continuo por la santidad del otro 16.La intimidad es un regalo de amorConsejos breves respecto a la intimidad:No es un premioNo es un castigoEs darseUnirseNo es una obligaciónNo es para saciar la pasión que se siente por otro u otra (lamentablemente)No es para saciar la genitalidadEs para manifestarse el amor y entrega mutua, (Dios nos hizo sexuados.. pudo no haberlo hecho... pero quizo en el momento culmen de amor y entrega, se pudiera generar vida)No es para faltarle a la dignidad de la otra persona17.Los familiares, los suegros, etc (como manejarlos)En el noviazgo muchas veces se nos olvida una parte importante que viene a hacer parte de la pareja…los suegros, los tios, sobrinos..los postizos. Eventualmente cuando los novios ya han tomado la decision de formalizar la relacion y buscar ya una union para siempre les toca incluir en ese diario vivir a estas partes de las familias que siempre estaran en sus vidas. Muchas veces por querer congraciarnos con los futuros suegros y demás parentela asumimos ciertas posiciones y aparecemos como los agradables, siempre alegres, dispuestos a todo inclusive a aceptar un consejo pero que a la hora de la verdad puede ser para ese novio o novio un consejo inapropiado, de mal gusto e incluso que son invitados sin ser llamados. Para poder mantener una Buena relacion entre la pareja y los futures suegros y demas familiars es indispensable desde el principio sentar ciertos precedentes que puedan evitar en el futuro malos entendiods y disgustos que pueden llevar a la division no solo entre las familias sino entre los novios y/o ya esposos de llegar a darse la boda. Desde el principio de una relacion que al parecer llegara a los altarse esbueno que cada uno por aparte siente a sus propios padres y comunicarles la importancia de mantener buenas relaciones entre todos y que para que eso se de haya respeto en la intimidad de ellos esperenado ser invitados. Con amor explicarles que entre la pareja se han puesto de acuerdo en mantener su intimidad sin que nadie opine a no ser que se les llame. Toda pareja necesita su espacio y desde el principio es algo que deben dejar claro para evitar que se dañe la relacion entre los esposos..Hay un dicho que dice “EL CASADO CASA QUIERE ..Y NADIE PUEDE TOCAR A LA PUERTA SIN SER INVITADO..” y otro que solia decir mi papa es “detras de la puerta de cada hogar hay un mundo distinto al del otro”.. por ende los suegros y familias postizas deben entender que nadie debe meterse en las intimidades de la pareja y dejar cada quien viva su independencia. Algunos puntos importantes a tener en cuenta para que los novios y/o futuros esposo lleguen a vivir plenamente felices aunque lleguen momentos dificiles: 1. De antemano conocerse, conocer bien las costmbres de ambas partes, saber que hay cosas en comun entre ellos y de las familias de cada uno como son creencias religiosas, intereses, educacion..etc.2.Ser siempre amables, cortes, utilizar buen vocabulario y buenos modales. 3. Evitar discutir delante de los suegros y/o familiares de parte y parte auqnue en un momento dado entre la pareja haya diferencias, esto daria para que ellos tomaran partes y a la vez discusiones que lo que harian es indisponer a la pareja y danar la relacion. Los padres siempre seguiran viendo a los hijos como sus “hijitos”, y no les gustaran por mas que disimulen que esa otra persona le trate mal. 4. Cada uno debe demostrar interes por la familia del otro y estar enterado de ellos en cuanto a salud, logros y demas eso dara a cada uno de las partes incluyendo a los suegros y familiars mucho gusto de saber que hay interes por ellos y que sean tomados en cuenta.5. Mucho respeto por los suegros y familiares de cada uno. Por muy parecidos que sean las familias en costumbres,tradiciones siempre hay algo distinto y eso debe ser respetado auqnue no vaya de acuerdo con la pareja y viceversa.Tener en cuenta que de la union de la pareja todos seran una familia y mantener los valores basicos como la prudencia, tolerancia daran a que la relacion entre las familias sea agradable y se maneje siempre las situaciones con sabiduria, elegancia, altura y armonia. La pareja debe siempre tener en cuenta que no se casan entre si solamente …se casan con las familias de cada quien y se les debe amar y aceptar buscando siempre mantener la distancia necesaria para que la relacion siempre se mantenga solida y para siempre.Pero ante cualquier situacion o problema leve o grave, es mejor que la pareja lo solucione sin tener enterado a todo el circulo opinando sin el contexto de lo que realmente sucede y trayendo problema y distrayendo. SI SE DEBBE ELEGIR ENTRE LOS FAMILIARES.. Y LA NUEVA FAMILIA.. SE DEBE ELEGIR LA NUEVA FAMMILIA, EL NUEVO HOGAR EL NUEVO MATRIMONIO.. PUES ESCRITO ESTA: Génesis 2:24Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y seunirá a su mujer, y serán una sola carne. HECHO POR EL CUAL SE CORTA CUALQUIER CORDÓN HUMBILICAL CON LOS PADRES Y SE COMIENZA UNA NUEVA AVENTURA DE FAMILIA ACOMPAñADA POR LA MANO DE DIOS18. Escogencia de los padrinosEn la escogencia de los padrinos solemos ser ligeros, y solo hacerlo por afinidad, familiridad, acto social, o simpatía excesiva; y en realidad no debería ser así.Veamos algunas definiciones:Según el diccionario de la real academia de la lengua es: Persona que tiene, presenta o asiste a otra persona que recibe el sacramento del bautismo, de la confirmación, del matrimonio o del orden si es varón, o que profesa, si se trata de una religiosa.Según el derecho canónico es: El padrino es una figura principalmente de las religiones cristianas, que asiste a otra persona en ciertos sacramentos.He escuchado mucho entre mis abuelos, padres y familiares de edad decir que el niño bautizado tiene las mismas virtudes, y defectos del padrino.Bajo esta afirmación es muy recomendable escoger para padrinos un matrimonio santo, donde tanto el esposo como la esposa sean modelos ejemplares de la vida cristiana, y que esa gracia que está depositada en ellos, se multiplique en el nuevo hogar como una vela enciende a otra.19.Ante toda situación elijan amarLlegarán, momentos oscuros, de pelea, de dificultad y de confrontación, ante esos momentos, aunque el otro no lo quiera y no lo haga ELIJAN AMAR. No se trata de ser tontos y hacerse el tonto, se trata de buscar un bien mayor, muestrenle al otro como se ama.aunque solo reaccione favorablemente en el lecho de muerte. ahi les va para terminar este laaaaaaaaaaarrrgo mail el himno al amor1 Carta a los Corintios, Capítulo 1313,1 Aunque hablara las lenguas de los hombres y de los ángeles, si no tengo amor, soy como bronce que suena o címbalo que retiñe.13,2 Aunque tuviera el don de profecía, y conociera todos los misterios y toda la ciencia; aunque tuviera plenitud de fe como para trasladar montañas, si no tengo amor, nada soy. 13,3 Aunque repartiera todos mis bienes, y entregara mi cuerpo a las llamas, si no tengo amor, nada me aprovecha.13,4 El Amor es paciente, es servicial; el Amor no es envidioso, no es jactancioso, no se engríe;13,5 es decoroso; no busca su interés; no se irrita; no toma en cuenta el mal; 13,6 no se alegra de la injusticia; se alegra con la verdad.13,7 Todo lo excusa. Todo lo cree. Todo lo espera. Todo lo soporta. 13,8 El Amor no acaba nunca. Desaparecerán las profecías. Cesarán las lenguas. Desaparecerá la ciencia.13,9 Porque parcial es nuestra ciencia y parcial nuestra profecía.13,10 Cuando vendrá lo perfecto, desaparecerá lo parcial.13,11 Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, razonaba como niño. Al hacerme hombre, dejé todas las cosas de niño.13,12 Ahora vemos en un espejo, en enigma. Entonces veremos cara a cara. Ahora conozco de un modo parcial, pero entonces conoceré como soy conocido.13,13 Ahora subsisten la fe, la esperanza y el Amor, estas tres. Pero la mayor de todas ellas es el Amor.Oración de los espososo Alabado seas, Dios de nuestros antepasados, alabado sea tu nombre por siempre. Que el cielo y la creación entera te alaben por todos los siglos. Tu creaste a Adán y le diste a su esposa Eva como compañera y apoyo. Y de ellos dos nació todo el género humano. Tú dijiste: ´No es bueno que el hombre este solo. Le voy a hacer alguien que sea una ayuda adecuada para él´. Ahora y no tomo esta mujer movido por deseos impuros sino con intenciones sinceras. Dígnate tener compasión de mí y de ella y concédenos llegar juntos a la vejez" Tobit 8.5-7Citas bíblicas sobre el matrimonioo Esposas, sométanse a sus propios esposos como al Señor (Ef. 5:22)o Porque el esposo es cabeza de su esposa (Ef. 5:23)o Cristo es cabeza y salvador de la iglesia, la cual es su cuerpo. Así como la iglesia se somete a Cristo, también las esposas deben someterse a sus esposos en todo (Ef. 5:23, 24)o Esposos, amen a sus esposas, así como Cristo amó a la iglesia y se entregó por ella (Ef. 5:25)o El que ama a su esposa se ama a sí mismo, pues nadie ha odiado jamás a su propio cuerpo; al contrario, lo alimenta y lo cuida, así como Cristo hace con la iglesia, porque somos miembros de Su cuerpo (Ef. 5:28-30)o En todo caso, cada uno de ustedes ame a su esposa como a sí mismo, y que la esposa respete a su esposo.(Ef. 5:33)